Comer frutas y verduras a diario estimula la felicidad

La Opinión de los expertos

Beneficios del brócoli

El brócoli es una de las verduras más recomendadas en la alimentación por sus infinitos beneficios para la salud. Una de las sustancias clave de este alimento es el sulforafano, que se genera a partir de la interacción entre un componente de la verdura llamado glucosinolate y la enzima mirosinasa.

Los métodos que se utilizan para cocinar este producto provocan que se reduzcan los niveles de glucosinolate y, por tanto, la cantidad de sulforafano que contiene el alimento una vez cocinado es menor de la deseada.

Por ello, un equipo de científicos chinos ha llevado a cabo una investigación para descubrir la mejor forma de cocinar este alimento manteniendo todas sus propiedades.  De acuerdo con los resultados obtenidos, el mejor método para mantener el sulforafano es saltearlos en un wok, método tradicional chino para preparar las verduras

La investigación está disponible en la revista Journal of Agricultural and food chemistry

El consumo de brócoli podría eliminar ciertos casos la aterosclerosis

Una investigación realizada en la Universidad de Mansoura, Egipto, ha concluido que el consumo de brócoli podría retardar e incluso revertir algunos casos de aterosclerosis (una enfermedad degenerativa de las arterias por la que se produce un engrosamiento irregular del revestimiento interior de las paredes arteriales, causado por depósitos de materiales grasos llamados placas o ateromas).

La investigación concluye que el suforafano, compuesto natural presente en las crucíferas como el brócoli, además de tener la capacidad de reducir de manera significativa los niveles de colesterol LDL, también conocido como colesterol malo, aumenta los niveles de colesterol bueno y mejora la función de los vasos sanguíneos.

La investigación ha sido llevada a cabo con una muestra compuesta por tres grupos de cinco conejos.

  • Dos de los grupos fueron alimentados con una dieta alta en colesterol durante un mes. Además, uno de estos dos grupos, fue alimentado con un suplemento diario de sulforafano.
  •  El grupo tres, por su parte, recibió una dieta normal sin sulforafano.

Los resultados mostraron que, el grupo de conejos tratado con sulforafano redujo el colesterol total, los triglicéridos y el LDL en un 43%, 70% y 40% respectivamente en comparación con el grupo de conejos no tratado con una dieta alta en colesterol. Además, experimentaron un aumento de los niveles de HDL (colesterol bueno).

Las pruebas todavía no han corroborado en seres humanos con colesterol alto, ni se sabe la cantidad de brócoli que una persona necesitaría consumir para alcanzar estos resultados. Pero son datos son muy alentadores que vienen a probar, una vez más, que el brócoli es uno de los productos del campo más saludables y con más propiedades que existen.

Más información sobre el estudio en la US National Library os Medicine National Institutes of Health

Una dieta rica en antioxidantes ayuda a frenar y prevenir la diabetes tipo 2

Multitud de estudios desvelan como las dietas ricas en fruta y verdura ayudan a reducir el riesgo de padecer determinadas enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. Un estudio reciente, liderado por el Centro de Investigación Epidemiológica y de la Salud de las Poblaciones en Villejuif (Francia), ha mostrado que su consumo también ayuda a proteger frente al desarrollo de la diabetes tipo 2. Y es que, las frutas y verduras son alimentos muy ricos en antioxidantes, vitamina A, C y E, licopeno, betacarotenos, luteína y selenio.

Para llevar a cabo el estudio, los autores siguieron la evolución, entre 1993 y 2008, de 64.233 mujeres francesas que, en 1990, año de su inclusión en el ensayo clínico E3N, contaban con una edad comprendida entre los 40 y los 65 años y no habían sido diagnosticadas de diabetes ni de enfermedad cardiovascular.

Además, los autores analizaron las respuestas a los cuestionarios sobre hábitos dietéticos aportadas por las participantes durante el desarrollo del estudio E3N. Unos cuestionarios que recogían información sobre más de 200 alimentos y nutrientes. Con la información de los mismos calcularon la capacidad antioxidante total de las dietas de cada una de las participantes.

La investigación ha sido publicada en la revista Diabetologia

Las verduras previenen los brotes de esclerosis múltiple en niños que padecen la enfermedad

Llevar una dieta rica en verduras aporta muchos beneficios a la salud. El último descubrimiento de las ventajas que aportan las verduras, lo acaba de descubrir un equipo de investigadores de la Universidad de California en San Francisco, EE.UU.

Y es que, según su estudio, una dieta abundante en verduras puede reducir hasta la mitad las probabilidades de que los niños y jóvenes diagnosticados con esclerosis múltiple sufran un nuevo brote, con independencia de otros factores de riesgo.

La investigación, se realizó observando los hábitos alimenticios de 219 niños y jóvenes menores de edad diagnosticados con esclerosis múltiple recurrente -remitente –caracterizada por alternar periodos con brotes con otros en los que no se presentan síntomas. Los participantes contestaron a cuestionarios para informar sobre la cantidad y frecuencia con la que consumían determinados alimentos y bebidas durante una semana.

A los dos años de seguimiento, el 42,5% de los participantes (93) habían experimentado como mínimo un nuevo brote de la enfermedad. De acuerdo con los resultados, cada aumento del 10% en la ingesta de calorías procedentes de grasas se asoció con un incremento del 56% en las probabilidades de sufrir un brote de esclerosis múltiple, relacionándose este efecto negativo con el consumo de grasas insaturadas, ya que cada incremento del 10% en la ingesta de calorías derivadas de grasas saturadas llegó hasta triplicar el riesgo de presentar un nuevo brote de la enfermedad.

Independientemente de la cantidad de grasas consumidas, cada ración adicional de verduras se vinculó a una reducción de hasta la mitad de las probabilidades de experimentar un brote. En ambos casos –consumo de grasas o de verduras– los efectos fueron independientes de la presencia de otros factores asociados al riesgo de desarrollar esclerosis múltiple, como los niveles de vitamina D, el sexo, la edad, el IMC (índice de masa corporal), la etnia o los tratamientos médicos.

Por el contrario, y con independencia de las grasas ingeridas, cada porción adicional de verduras redujo en hasta la mitad la probabilidad de padecer un brote. Un efecto que, además y de manera similar a como ocurre con las grasas, es independiente de otros factores potencialmente asociados a la esclerosis múltiple, caso de los niveles de vitamina D, la edad, el sexo, la etnia, el índice de masa corporal (IMC) y los tratamientos farmacológicos.

La investigación está disponible y publicada en el Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry

Un estudio desvela algunos trucos para fomentar el consumo de verduras entre los más pequeños

Que niños y las verduras no son grandes aliados es conocido por todos, lo que implica grandes berrinches en casa a la hora de enfrentarse a estos platos. Un estudio de la Universidad de Loughborough, en Reino Unido, publicado en ‘Nutrition Reports’ se centró en este hecho y en qué métodos se podrían aplicar para animar a los niños a comer más frutas y verduras.

Los resultados de la investigación desvelaron que, la mejor forma para conseguir que se consuman estos alimentos es insistir en que se los coman, aunque no estén interesados. El proceso puede durar meses, pero con perseverancia y paciencia los gustos se acaban educando y cambian con el tiempo.

El estudio también destaca la importancia de que los adultos de la familia lleven buenos hábitos y coman lo mismo, ya que los niños son esponjas y hacen lo que ven en casa.

La autora del estudio, la doctora Emma Haycraft, dice que “es posible que puedas sentir que ellos odian la verdura y que jamás la comerán, pero los gustos siempre cambian. El estímulo suave para tratar la aversión a un alimento determinado es importante para ayudarlos a aprender a disfrutar de nuevos sabores”.

La investigación está disponible en el siguiente enlace:

http://www.lboro.ac.uk/news-events/news/2017/june/three-tips-to-encourage-kids-to-eat-veg/ tion

El consumo de verduras disminuye el riego de mortalidad prematura

Un estudio de la Universidad de Navarra, publicado en la revista científica The Lancet, ha concluido que, consumir de tres a cuatro porciones de verduras, frutas y legumbres al día reduce el riesgo de mortalidad.

La investigación se ha realizado con 135.000 personas sin enfermedades cardiovasculares, de 18 países, y edades comprendidas entre 35 y 70 años.

En el seguimiento realizado, durante aproximadamente siete años, se recopiló información sobre factores demográficos y socioeconómicos, educación, ingresos, estilo de vida, historial de salud, así como el uso de medicamentos y antecedentes familiares con enfermedades cardiovasculares.

La investigación está disponible en el siguiente enlace

Las verduras congeladas son tan sanas como las frescas

La Universidad de Georgia ha publicado un estudio comparativo que analiza el contenido de nutrientes en frutas y verduras, congeladas y frescas. Los resultados de la investigación han concluido que los productos congelados cuentan con los mismos nutrientes y vitaminas que los frescos.

Los investigadores analizaron, durante dos años, alimentos como el brócoli, la coliflor, guisantes, espinacas, maíz, arándanos, judías verdes y fresas tanto en su versión fresca (pasados cinco días en el frigorífico) y congelados.

El estudio desvela que hay poca variación en la concentración de nutrientes, y que,  en componentes como la vitamina C, la vitamina A y el ácido fólico, las verduras y frutas congeladas alcanzan valores superiores.

El motivo se explica porque trascurre muy poco tiempo entre la recolección y la congelación, por lo que los vegetales conservan muy bien todas sus cualidades nutritivas, siendo incluso en ocasiones superior su contenido en vitaminas y minerales. Por ejemplo, la cantidad de vitamina C que aportan las espinacas frescas consumidas a los tres días de su recogida es menor que las que proporcionan las espinacas congeladas.

El consumo de verdura fresca implica un proceso más lento. A veces pasan semanas hasta que llega al consumidor final ya que tiene que ser almacenada, transportada y distribuida en los comercios. Durante este tiempo, los alimentos pueden perder progresivamente sus vitaminas y minerales.

La investigación está disponible y publicada en la en la revista especializada Journal of Food Composition and Analysis

El consumo diario de frutas y verduras ayuda a frenar el estrés

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Sidney (Australia) ha concluido que aumentar el consumo de frutas y verduras en la dieta diaria, reduce el estrés y la depresión.

El estudio se ha basado en un análisis, de 60.000 ciudadanos de más de 45 años, en el que se ha evaluado el consumo de frutas y verduras, los hábitos de vida y la angustia psicológica en dos momentos, entre los años 2006 y 2008 y en 2010.

Los especialistas australianos midieron la angustia psicológica de los participantes empleando la Escala de Malestar Psicológico de Kessler, una encuesta de 10 preguntas que analiza los síntomas de ansiedad y depresión.

Los resultados detallaron que las personas que comían 3-4 raciones diarias de verduras tenían un 12% menos riesgo de estrés que los que solo comían una, mientras que el consumo de entre 5 y 7 raciones diarias de fruta y verdura reducía el riesgo un 14% en comparación con quienes comían hasta cuatro al día.

La investigación está disponible y publicada en el British Medical Journal Open

Aumentar el consumo de verduras mejora la salud mental y el humor

Una investigación desarrollada por científicos del departamento de Psicología de la Universidad de Otago (Nueva Zelanda) ha descubierto que el aumento del consumo de frutas y verduras podría mejorar el bienestar psicológico en tan solo dos semanas.

El proyecto, denominado The effect of fruit and vegetable consumption on psychological well-being in young adults: A randomized controlled trial, ha contado con 171 estudiantes, de entre 18 y 15 años, que fueron divididos en tres grupos y observados durante dos semanas.

Un grupo continuó con su dieta habitual, otro grupo recibió dos porciones adicionales de frutas y verduras frescas (incluyendo zanahorias, kiwis, manzanas y naranjas) cada día, mientras que un tercer grupo recibió vales gratuitos y mensajes de texto recordándoles que debían comer frutas y verduras en mayor cantidad.

Todos los participantes fueron sometidos, al principio y al final del estudio, a evaluaciones psicológicas que examinaron el estado de ánimo, la vitalidad, la motivación, los síntomas de depresión y ansiedad y otros factores clave en la salud mental y el bienestar.

Finalizado el periodo de observación, a las dos semanas, los resultados mostraron que el grupo que había consumido más frutas y verduras durante este tiempo experimentó mejoras en el bienestar psicológico tales como: mayor vitalidad, una mayor motivación y un mejor estado de ánimo. Los otros grupos no experimentaron ningún tipo de cambio psicológico.

800 gr al día de verduras y frutas reduce un 31% el riesgo de muerte prematura

Un estudio, realizado por científicos del Imperial College of London, asegura que consumir 800 gramos de frutas y verduras al día, puede reducir las posibilidades de ataque cardíaco, accidente cerebrovascular, cáncer y muerte temprana.

La investigación se ha basado en el análisis de 95 estudios, ya publicados, sobre el consumo de frutas y hortalizas.

Entre las conclusiones más interesantes de la investigación, hay que destacar que comer hasta 800 gr se asocia con un 24% menos de posibilidades de sufrir una enfermedad cardíaca, un 33% de tener un accidente cerebrovascular, y un 28 por ciento de riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular, un 13% de riesgo de cáncer y una reducción del 31% de poder sufrir una muerte prematura.

Además, de seguir estos hábitos se podrían haber reducido muchas de las 7,8 millones de personas que murieron de forma prematura en 2013.

La investigación está disponible y publicada en la en la revista especializada International Journal of Epidemiology.

Las verduras de hoja verde ayudan a mejorar la salud del cerebro

La alimentación es fundamental para el cuidado y desarrollo del cerebro, así lo han demostrado numerosos estudios realizados en los últimos años. El último de ellos, liderado por científicos de la Universidad de Illinois, en EEUU, ha descubierto que la luteína – un pigmento presente en plantas, algas o la yema del huevo – está vinculada a la “inteligencia cristalizada” de las personas mayores.

La luteína es uno de los pigmentos vegetales que adquirimos a través de la alimentación. Lo encontramos en verduras de hoja verde, verduras crucíferas (col, coles de Bruselas, col rizada, lombarda, col china, brócoli, coliflor, repollo, rábanos) o yemas de huevo.

El estudio contó con la participación de 122 adultos sanos de entre 65 y 75 años que resolvieron problemas y contestaron preguntas en una prueba estándar de inteligencia cristalizada. Como inteligencia cristalizada se entiende el nivel de aprendizaje y conocimientos adquiridos por un individuo a lo largo de su vida, y su capacidad de utilizar estas habilidades. Se evalúa a partir de tests de capacidades verbales y conocimientos.

http://journal.frontiersin.org/article/10.3389/fnagi.2016.00297/full

El contenido de vitaminas en verduras congeladas, es comparable y ocasionalmente superior al de las frescas

El Departamento de Ciencia y tecnología de los Alimentos de la Universidad de California, publicó un estudio – a principios de 2015 – en el que se analizaba la retención de vitaminas en ocho frutas y hortalizas; todo ello para conocer las diferencias entre el producto fresco y congelado.

La investigación se centró en el análisis de cuatro vitaminas (ácido ascórbico, riboflavina, α-tocoferol y β-caroteno) en maíz, zanahorias, brócoli, espinaca, guisantes, judías verdes, fresas y arándanos.

De cada producto se estudiaron muestras en fresco tomadas el mismo día de la recolección y con tres y 10 días de conservación en nevera. Igualmente se evaluaron las propiedades de cada alimento habiendo sido congelado el mismo día de recolección, a los 10 y a los 90 días.

Los resultados mostraron que el contenido de vitaminas en los alimentos congelados era el mismo que en los frescos, incluso en algunas ocasiones se observó que se conservaban bastante mejor cuanto más tiempo había transcurrido desde la congelación.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25526594

Siete de cada diez niños comen frente a una pantalla

Según el último estudio de CinfaSalud, avalado por la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), siete de cada diez niños españoles comen frente a una pantalla, un ordenador o una tablet. Hábitos que fomentan el sobrepeso y la obesidad. Datos que ponen de manifiesto que los padres y madres españoles no están concienciados de la necesidad de que sus hijos mejoren sus hábitos nutricionales, cada vez más alejados de la dieta mediterránea.

Para alcanzar estos datos, los expertos han realizado un cuestionario on line sobre una muestra representativa de 3.000 mujeres y hombres de todas las comunidades autónomas con hijos e hijas de entre 6 y 12 años.

Uno de los datos más relevantes del estudio es que, ocho de cada diez niños y niñas españoles (82,8%) no desayunan correctamente.

Fomentar la comunicación, las comidas en familia, la elección de alimentos adecuados, la práctica de ejercicio, pasar más tiempo al aire libre…son experiencias clave para prevenir la obesidad infantil.

Por último, y para despertar el interés por las verduras entre los más pequeños, desde ASEVEC recordamos que la presentación de la comida es fundamental para conquistar a los más pequeños, y por ello, se ha de intentar ser imaginativos y buscar la manera de hacer lo más atractivos posibles los platos con verduras. También es bueno que los niños y adolescentes las conozcan y se familiaricen con ellas, acompañando a la hora de hacer la compra o ayudando en su preparación en la cocina.

El consumo de frutas y verduras podría ralentizar la progresión de la ELA

Un equipo de Investigadores de la Escuela de Salud Pública de Mailman de la Universidad de Columbia (Estados Unidos) han revelado que el consumo de alimentos como frutas y verduras, ricos en antioxidantes y carotenoides, pueden asociarse a una mejor funcionalidad de los pacientes con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), ralentizando la progresión de la enfermedad.

Así se desprende de los resultados de un estudio publicado en la revista JAMA Neurology que es de los primeros que analiza el impacto de la dieta en la evolución de esta enfermedad neurodegenerativa y demuestra que hay determinados nutrientes beneficiosos contra esta enfermedad.

En este trabajo, los autores analizaron los hábitos nutricionales de 302 pacientes que llevaban al menos 18 meses con la enfermedad diagnosticada, para ver qué influencia podía tener en la gravedad de la enfermedad.

De este modo, ha explicado Jeri Nieves, autor del estudio, han visto que “la nutrición juega un papel clave tanto en el origen de la enfermedad como en su evolución, de ahí la necesidad de que “los pacientes coman alimentos ricos en antioxidantes y carótenos, así como fibra, pescado o aves de corral”.

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Hoy hablamos con: María Elisa Calle - Coordinadora del Programa de Alimentación y Salud de la Fundación Española del Corazón

Con motivo del Día Mundial del Corazón, hay que recordar la importancia de incorporar verduras congeladas a la dieta diaria con el objetivo de mejorar la salud del principal órgano del cuerpo, el corazón. María Elisa Calle nos ofrece su visión al respecto.

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Comer frutas y verduras a diario estimula la felicidad

Un grupo de investigadores australianos e ingleses de las Universidades de Queensland y Warwick, ha publicado recientemente un estudio titulado “Evolución de bienestar y felicidad tras aumentar el consumo de frutas y hortalizas” que señala que consumir más frutas y verduras puede aumentar sustancialmente los niveles de felicidad de las personas. Un sentimiento en el que participan variantes de los genes SLC6A4 y MAOA (conocido como el “gen de la felicidad femenino”), así como factores externos y ambientales.

En el estudio se analizaron los hábitos alimentarios de 12.385 australianos seleccionados al azar durante los años 2007, 2009 y 2013. Para ello, se ajustaron diferentes variables que determinaba cómo el consumo de frutas y verduras impactaba positivamente en el bienestar y felicidad de estas personas.

Según recoge el estudio, de las encuestas analizadas se comprobó que el 85% de las personas consumía menos de tres porciones de fruta por día y el 60% menos de tres porciones de vegetales al día. Una pequeña cantidad de personas consumía más de 5 porciones de fruta (1.83%) o verduras (7.75%) cada día.

No se ha demostrado qué componentes de estos alimentos son los que generan estos beneficios psicológicos. Algunos científicos afirman que, sustancias químicas como carotenoides, pigmentos presentes en frutas, verduras, algas, algunos animales, bacterias y hongos pueden ser los causantes de un aumento de la felicidad.

Una de las conclusiones del estudio es que la motivación para comer alimentos saludables se debilita por el hecho de que los beneficios para la salud física son difíciles de evidenciar y son de efecto tardío, pero el bienestar psicológico de un mayor consumo de frutas y verduras es casi inmediato.

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Hoy hablamos con: María Puy Portillo - Vicepresidenta primera de la Sociedad Española de Nutrición

Llega el buen tiempo y quien más quien menos, todos queremos mejorar nuestro aspecto de cara a las vacaciones, a la playa, a la piscina… María Puy nos ofrece su visión al respecto.

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Algunos consejos para vencer la astenia primaveral

Falta de energía, cansancio, somnolencia… Son algunos de los síntomas que aparecen con la llegada de la primavera, favoreciendo la aparición de la conocida como astenia primaveral.

Aunque los síntomas de la astenia suelen ser de carácter leve pueden llegar a debilitar el sistema inmunitario, por ese motivo es fundamental cuidar la alimentación para afrontar esta época con fuerza.

La vocal de alimentación del Colegio de Farmacéuticos de Valencia (MICOF), Lourdes Serrano, advierte de que “no debemos alarmarnos si durante los primeros días nos sentimos un poco más decaídos o con falta de energía”, es una sensación relacionada con el cambio de temperatura y el aumento de las horas de luz.

El colegio farmacéutico, al igual que ASEVEC, recomiendan aumentar el consumo de verduras y frutas, ya que aportan vitaminas, minerales y los antioxidantes necesarios.  Además, la ingesta de verduras ayuda al cuerpo a detoxificar mejor, reducir la sensación de pesadez, aportando frescura, hidratación y sensación de ligereza.

Otras de las recomendaciones de los farmacéuticos para este periodo del año son “limitar el consumo de sustancias estimulantes como el café, el tabaco o el alcohol, que podrían ocasionar que lleguemos al final del día con un alto nivel de excitación que no nos permita descansar” afirma Serrano. Además, hay que evitar los azúcares, las grasas saturadas o la bollería.

Por otra parte, según el MICOF, es fundamental respetar todas las comidas; y recomienda una  serie de pautas para lograr una buena dieta:

  • A la hora del almuerzo o de la merienda, una pieza de fruta, yogur con frutos secos, una tostada con aceite de oliva o una infusión.
  • La comida y la cena deberían constar de verduras y hortalizas en forma de ensalada, cocidas al horno, cremas frías acompañarlas con carne o pescados magros, con poca grasa.

Por último, no debemos olvidar que, todo ello debe ir siempre acompañado de la ingesta de mucha agua, descansar al menos 8 horas diarias y realizar ejercicio físico moderado al aire libre.

El código secreto que se esconde en los colores de las verduras

¿Nunca se ha preguntado por qué los tomates son rojos y el brócoli verde? O qué beneficios para la salud tienen los distintos colores. Un equipo de investigadores de la División de Nutrición Humana de la Universidad de Wageningen (Países Bajos) sí que hizo.

Por conocer estas cuestiones realizaron un estudio sobre el color de las frutas y verduras y los beneficios que tienen cada uno de ellos para la salud.

Las verdes: Deben su color a la presencia de clorofila, aportan pocas calorías y tienen un gran valor alimentario por su riqueza en vitaminas, minerales como el magnesio y fibra. Entre las verduras de este color, se encuentran: el brócoli, las acelgas, la lechuga, las espinacas, las coles de bruselas, el apio, la rúcula, los guisantes o las judías.

De color rojo: Ricos en antocianinas y licopeno, compuestos antioxidantes que ayudan a reducir el riesgo de padecer enfermedades de corazón, problemas de memoria o incluso cáncer. Además, contienen minerales como potasio y selenio, que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico y la memoria y aportan vitaminas A, B9 y C. Vegetales como el pimiento rojo o el tomate, los rabanitos o la remolacha.

Morado: Protegen de la oxidación a vitaminas, enzimas y hormonas, mantienen el equilibrio de la presión arterial, favorecen la acción de enzimas reparadoras, estimulan la producción de glóbulos blancos, bloquean la formación de carcinógenos. La cebolla morada, las berenjenas, la remolacha y hasta la col morada son algunos de esos vegetales.

Naranjas y amarillas: muy ricos en Vitamina A y Vitamina B que mejoran la función del sistema inmunológico. La zanahoria, calabaza, el pimiento amarillo, el maíz, la flor de calabaza… son alguno de los vegetales que encontramos en esos colores.

Vegetales blancos como la cebolla, el ajo, los espárragos, el puerro, las endivias, la coliflor, la patata, el repollo o los nabos, tienen un alto contenido de potasio, magnesio y aportan una gran cantidad de fibra y alicina, un excelente antioxidante.

El consumo de frutas y verduras puede reducir la depresión

Un equipo de investigadores de The Medical College of Qingdao University (China) han realizado el primer meta – análisis que demuestra que, cuanto mayor es el consumo de verduras, menor es el riesgo de padecer depresión, y aumenta el incremento en la sensación de felicidad.

El equipo de científicos que ha desarrollado este trabajo ha observado que existen compuestos como el magnesio que inducen una disminución de la concentración en plasma de biomarcadores inflamatorios (proteína C reactiva). Esta reducción traería consigo la disminución de la presencia de enfermedades neurológicas como la depresión, ya que se ha determinado que la depresión está relacionada con procesos de inflamación crónica.

Otros micronutrientes como la vitamina B12 afecta a procesos bioquímicos del sistema nervioso central y su deficiencia pueden conducir a la depresión. Por otro lado, la deficiencia de Zinc induce síntomas neurológicos y somáticos, así como, síntomas psicopatológicos que están conectados con el trastorno depresivo.

Estos compuestos neurológicamente beneficiosos se encuentran en alimentos como son las frutas y las verduras. De ahí su relación y el beneficio que aporta su consumo en nuestra salud mental. Micronutrientes que, de una forma barata y cotidiana, se pueden utilizar para tratar la depresión o aumentar la eficacia del tratamiento existente, dependiendo del grado de depresión.

Lo que está claro es que cada vez son más los estudios que ponen de manifiesto los efectos positivos del consumo de frutas y verduras, no sólo para el desarrollo físico, sino también para el bienestar mental.

El proceso de congelación evita la pérdida de nutrientes

La verdura congelada se recolecta y trata de forma muy rápida, de manera que no da tiempo a que pierda ninguna propiedad. Nutricionalmente es igual de aceptable que la fresca y el proceso de congelación no destruye los nutrientes, sino todo lo contrario.

Entre los  estudios que corroboran esta afirmación, está  por ejemplo el elaborado por la Universidad de California-Davis hace menos de un año.

La Fundación de Alimentos Congelados y la Universidad de California-Davis dio a conocer un estudio que muestra que el contenido de nutrientes de ciertas frutas y verduras se conserva mejor en el congelador que en el refrigerador.

Los investigadores evaluaron el contenido en nutrientes de zanahorias, brócoli, judías verdes, guisantes y espinacas; cada producto fue analizado tanto fresco (el mismo día de la recolección y con tres y diez días de conservación en nevera) como congelado (el día de recolección, a los 10 y a los 90 días). Los resultados revelaron que la presencia de vitaminas A, B2, C y E era igual en los alimentos congelados que en los frescos, y que incluso se conservaba bastante mejor pasado el tiempo. En cuanto a la fibra y los minerales (calcio, magnesio, zinc, cobre y hierro), los congelados mantenían peor estos nutrientes, pero con muy poca diferencia.

La frescura y  la calidad en el momento de la congelación afecta a la condición de los alimentos congelados. Si se congela en su mejor momento de calidad, los alimentos descongelados conservan mejor sabor que los alimentos congelados cerca del final de su vida útil. Así si se congelan las verduras en el momento de su recolección, estas conservarán todas sus propiedades nutricionales en vitaminas, color, sabor y textura.

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