Preguntas Frecuentes (F.A.Q)

¿Las verduras congeladas son peores que las frescas?

Las verduras congeladas son tan, o más, nutritivas que las frescas gracias al proceso de ultracongelación. Las verduras congeladas se recolectan y se congelan inmediatamente por lo que conservan sus niveles de vitaminas y minerales.

Dos investigaciones realizadas por la Universidad de Chester y por el Leatherhead Food Research (Reino Unido) concluyeron que, en un 66% de los casos, las verduras congeladas superaban en valores nutricionales al producto fresco.

¿Pierden propiedades?

El proceso de ultracongelación apenas afecta el contenido nutricional de las verduras congeladas. En la actualidad, los procesos y técnicas de ultracongelación garantizan un 100% de contenido nutricional. Esto se debe al escaso tiempo que pasa entre su cosecha y la congelación.

El consumo de producto fresco implica un proceso de almacenaje y transporte pudiendo extenderse en el tiempo varias semanas hasta que llega a los comercios. Esta demora provoca una reducción de sus propiedades y valores nutricionales.

¿Por qué son más baratas?

El menor coste de estos productos respecto a los frescos se debe a que se recogen en épocas de mayor oferta o abundancia, con lo que su precio es más económico. Estos alimentos se congelan y se mantienen en perfecto estado con una relación calidad-precio muy buena.

¿Conseguimos los mismos resultados congelando las verduras en casa?

Los resultados nunca van a ser los mismos. Los congeladores caseros permiten congelar alimentos frescos o preparados pero a una temperatura superior y en mucho más tiempo que los congeladores industriales. Por esta razón no se puede garantizar que con una congelación casera se conserven las propiedades nutricionales de estos alimentos.

¿Qué significa mantener la "cadena del frío"?

El alimento congelado debe mantenerse a una temperatura entre -25 y -18ºC. El producto pasa por diferentes almacenes, transportes y comercios pero la temperatura nunca ha de ser superior a -18 ºC. Esta es la llamada cadena del frío que nunca debe romperse si queremos evitar la reactivación de microorganismos y el deterioro de los alimentos.

La cadena del frío debe mantenerse hasta que el alimento llega a nuestro congelador. Se recomienda coger los congelados al final de la compra, transportarlos en bolsas isotérmicas y guardarlos en el congelador en cuanto lleguemos a casa.

¿Cómo podemos saber antes de comprar verdura congelada si se ha roto la cadena del frío?

Lamentablemente no podemos tener pruebas fehacientes, pero hay pistas que nos indican que un producto congelado no se ha mantenido a la temperatura adecuada. No debemos comprar productos congelados que estén cubiertos de escarcha o hielo (el envase y/o el alimento en sí), cuando el envase esté deteriorado o cuando el embalaje, si es de cartón, tenga aspecto de haberse mojado.

¿Las verduras congeladas caducan?

La ultracongelación, como buen medio de conservación, aumenta considerablemente el periodo de caducidad de un alimento. Aún así, estos procesos no se detienen, únicamente se hacen más lentos, por lo que los alimentos congelados también tienen fecha de caducidad, que debe indicarse en el embalaje.

¿Cuál es la forma correcta de descongelar las verduras?

Hay que descongelar los alimentos en el frigorífico sin que se vean sometidos a cambios bruscos de temperatura y siempre separados de los demás productos y cubiertos para evitar contaminaciones.

En muchas ocasiones, no es necesario descongelar las verduras para cocinarlas, lea siempre las etiquetas del fabricante. En general, las porciones pequeñas pierden menos propiedades si no se descongelan previamente al cocinado, mientras que en las grandes este proceso es imprescindible para que la cocción sea uniforme.

Las verduras descongeladas deben ser consumidas en el plazo de 24 horas y nunca debemos congelar alimentos parcial o totalmente descongelados. Sin embargo, sí podemos volver a congelar alimentos descongelados si han sido cocinados a más de 70º durante al menos 3 minutos.

Cómo comprar verduras congeladas

  • Las verduras congeladas deben comprarse en establecimientos cuyos congeladores marquen en su termómetro -18º bajo cero.
  • En su interior, salvo las que ya vienen en bloques, como las acelgas y espinacas, deben estar sus diferentes elementos sueltos, sin formar un paquete compacto.
  • Si las verduras están apelmazadas nos están indicando que en algún momento ha habido variaciones de temperatura. Se han empezado a descongelar, aunque sea poco, y luego se han vuelto a congelar y esto precisamente es lo que más influye en sus propiedades nutritivas.
  • El paquete no debe presentar escarcha. En muchas ocasiones en el arcón de la tienda de congelados el primer paquete, el que está al alcance de la mano, la tiene porque el congelador se ha abierto mucho, y sin embargo los de las capas inferiores están perfectos.
  • No deberían llevar ningún aditivo porque si todo el proceso se ha realizado correctamente y la cadena del frío no se ha roto en ningún momento, no hay necesidad de conservantes.
  • Se deben comprar al final, cuando se haya terminado con el resto de la compra, así como transportarlas en una bolsa isotérmica para  que no empiecen nunca a descongelarse durante el camino.

Cómo cocinar verduras congeladas

En primer lugar, no hay que romper la cadena del frío. La verdura ha de mantenerse congelada hasta el momento de cocinarla y nunca volverse a congelar una vez descongelada.

Existen varios métodos de cocinado:

  • Al vapor: se introduce el producto en una olla junto con 10 cucharadas de agua máximo, que nunca las tocará, y se cocina durante 1 ó 2 minutos.
  • En el microondas: el tiempo de cocinado dependerá de cada producto. El microondas es una buena opción únicamente para las verduras que se cuecen bien como el brócoli, la coliflor, la berenjena, el calabacín, las espinacas y las acelgas.
  • Cocción: se vierte el contenido congelado en agua hirviendo y sal y se dejan varios minutos, según las indicaciones del fabricante.

Para cocinar las verduras al vapor o en microondas es necesario descongelarlas primero. Para descongelar la verdura en el microondas es recomendable abrir el aparato cada 5 minutos, removerlas y evitar que la verdura empiece a cocinarse.

Una vez descongeladas deberemos escurrirlas en un colador, o apretándolas con las manos. Una ventaja de descongelarlas en el microondas en lugar de en agua es que las verduras conservan mejor su sabor, y será necesaria menos sal para aderezarlas.