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Mitos y verdades

Alrededor del 70% de los hogares consumen alimentos congelados una vez a la semana como mínimo, según afirma un estudio conjunto elaborado por la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA) y la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU). El ahorro económico y de tiempo que supone la compra verduras congeladas es la principal causa del aumento de su consumo.

Te proponemos un juego, pincha en cada mito y descubre toda la verdad sobre las verduras congeladas.

Mito: Tienen conservantes

La Verdad: Las verduras congeladas que se venden son saludables y están libres de conservantes, ya que el frío es su método natural de conservación. Es más, la mayoría no tienen aditivos ni sal agregada.

Mito: Las verduras congeladas pierden sus propiedades

La Verdad: El proceso de ultracongelación preserva intactas sus propiedades porque detiene las reacciones que las alteran. Esto hace que la conservación sea prolongada y se mantenga el color y la textura agradable de estos alimentos.

Mito: Las verduras congeladas no son frescas

La Verdad: La composición nutricional de las verduras congeladas es similar a la de las frescas. Gracias al proceso de ultracongelación las propiedades nutricionales existentes en las verduras recién cosechadas se mantienen hasta su consumo. La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE UU (FDA) determinó en 1998 que los vegetales congelados podían ser denominados “saludables” con el mismo criterio que los frescos.

Mito: Cocinarlas es complicado y lleva tiempo

La Verdad: Son prácticas. Las verduras congeladas están siempre disponibles y en muchas ocasiones no es necesario ni descongelarlas. Presentan la ventaja de poder ser consumidas en la cantidad deseada, conservando el resto nuevamente en el congelador.

Mito: Es preciso lavarlas antes de cocinar

La Verdad: Las verduras congeladas están listas para su utilización gracias a procesos previos de limpieza a los que son sometidas. Las verduras llegan  al consumidor lavadas, troceadas, precocidas y libres de desperdicio.