Más que frescas

Gracias a la ultracongelación las verduras llegan a la mesa del consumidor prácticamente en las mismas condiciones y con la misma calidad con la que son recogidas en la huerta. La rapidez del proceso permite conservar todas sus vitaminas y minerales.

Es una de las ventajas que presenta la verdura congelada. Otra es la comodidad de tenerla limpia, lavada y troceada en el congelador para cuando la necesitemos.

Es una realidad que cuanto menos tiempo y procesado transcurra entre la recogida del alimento y su consumo más beneficioso será este. Los valores nutritivos más altos se obtienen de las verduras sacadas del huerto y consumidas directamente.

A medida que pasa el tiempo, las verduras frescas pierden nutrientes. A veces pasan hasta dos semanas entre el momento en que son cosechadas y son consumidas. Para este momento, las verduras habrán perdido entre el 10 y el 50% de sus nutrientes.

Las verduras casi nunca son consumidas al instante, excepto por aquellos que disponen de su propio huerto. Lo que más se acerca a este consumo inmediato es la ultracongelación que evita que la verdura pase días almacenada o siendo transportada. Si bien una proporción de elementos se pierden con este proceso, una vez que están congelados, los nutrientes de las verduras se mantienen.